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Revista y blog de viajes

La Ópera, símbolo de Sidney

Opera de Sydney Exterior Vista Nocturna

Tardó más de 30 años en hacerse realidad y actualmente no sólo es un símbolo de la ciudad australiana de Sidney, sino que cuenta con el honor de haber sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Se trata de la Ópera de Sidney, centro neurálgico de la representación de grandes obras de teatro, ballet, musicales y, lógicamente, de las mejores óperas. Sobre su escenario, desde que fue inaugurado en 1973, han pasado los mejores artistas contemporáneos de estas artes escénicas. La idea de Eugene Goossens, director del conservatorio de la ciudad en los años 40, representa el floreciente crecimiento del continente oceánico.

Vista aérea de la ópera de Sydney

La Ópera de Sidney no es únicamente un edificio expresionista, sino que es todo un recinto de las artes, puesto que alberga hasta cinco salas destinadas a culturizar a los habitantes y turistas australianos. Entre sus numerosas estancias (más de 12) destaca la Sala de Conciertos, con capacidad para 2.679 espectadores y que alberga el órgano mecánico más grande del mundo; el Teatro de la Ópera, con 1547 espectadores y sede del ballet nacional de Australia; y en menor capacidad están el Teatro del Drama, la Sala de Música y el Estudio del Teatro.

Opera de Sydney Interior

Aparte de su riqueza arquitectónica y sus innumerables representaciones culturales, esta Ópera de Sidney ha convertido su zona en una de las más importantes de todo el país.  El diseño fue realizado por el arquitecto danés Jørn Utzon tras ganar el concurso para la realización del edificio en el año 1957.   Utzon tardó varios años en desarrollar los sistemas de construcción dada la complejidad arquitectónica de sus bóvedas altas, sus vértices,…  Finalmente el edifico se terminó en el año 1973 aunque fue su hijo el encargado de llevarlo a cabo ya  que Utzon no regresó más a Australia al verse paralizado el proyecto en el año 1966 por falta de pagos.  Jørn Utzon recibió en el año 2003 el prestigioso premio Pritzker de arquitectura.

La Ópera de Sydney es un punto de encuentro de muchas celebraciones, como sucede anualmente cada vez que se celebra la entrada de un nuevo año; prácticamente es la primera imagen que se ve en los cinco continentes. O por alberga en sus exteriores otra serie de conciertos más populares, pero de igual acogida o ser marca de referencia en los Juegos Olímpicos que se celebran en esta ciudad. De hecho, la Ópera de Sidney ya ha sido propuesta para ser declarada una nueva maravilla del mundo. Y quizá lo sea, pues ya fue el edificio más moderno en ser declarado Patrimonio de la Humanidad.